Francia: Una sola lucha estudiantes y trabajadores para conquistar todas nuestras demandas y derrotar al gobierno burgués de Macron

Francia: Una sola lucha estudiantes y trabajadores para conquistar todas nuestras demandas y derrotar al gobierno burgués de Macron

Por: Jorge Lozano

Miles de estudiantes en Francia vienen manifestándose masivamente en las avenidas principales del país y enfrentándose a la policía, contra la política de recortes en el sector educación que viene imponiendo el gobierno de Macron. Lo que empezó como una protesta en el liceo Saint-Exupéry de Crétel, en el sureste de París, el 17 de septiembre, se extendió rápidamente a diversas ciudades de Francia como Dijon, Lyon, Estrasburgo, Lille, Marsella y Paris, donde los adolescentes han bloqueado el acceso a sus escuelas durante días, hasta la fecha.

Inicialmente, los estudiantes de liceos, a quienes también se sumaron los profesores y estudiantes universitarios como los de la Sorbona, París Saclay y la Universidad Panteón Asas, por mencionar algunos, exigían mejoras en el sector educativo que actualmente sufre de falta de profesores y personal, edificios e instalaciones totalmente deterioradas, clases de 32 a 35 alumnos, profesores mal pagados, horarios y jornadas de estudio demasiado extensas, condiciones inhumanas para estudiar durante las olas de calor europeas (+40°C), y serios cuestionamientos para poder ingresar al programa Parcoursup, con el que en teoría la mayoría de la población entra a los estudios superiores, el proceso de selección enfrenta acusaciones de discriminación, de no respetar los estudios solicitados en prioridad, de falta de transparencia y excesiva complejidad que termina dejando a muchos estudiantes sin oportunidades y sin futuro.

Muchos de los manifestantes son muy jóvenes, en su mayoría entre 14 y 18 años. Una generación que valientemente le ha dado una lección a toda Francia y el mundo de que el culpable de esto es el sistema capitalista mundial y el gobierno represor y sus partidos burgueses de derecha a izquierda, todos a los pies de la burguesía. Se han dado cuenta rápidamente, que esta es una lucha de clases y en esta guerra contra la burguesía, no hay pacifismo que valga. Porque el gobierno burgués mandara todo lo que sea necesario para erradicar sus protestas y liquidarlas. Es por eso por lo que los estudiantes vienen tomando las calles principales del país, creando barricadas, tomando edificios y enfrentándose valientemente a la policía del régimen que no duda ni un segundo en reprimir a menores de edad. El lunes de la semana pasada, una granada policial aturdidora provocó la pérdida de una mano a un adolescente, mientras que otro joven perdió varios dientes después de que la policía disparara un lanzagranadas contra su cabeza.

Sin embargo, esto no es suficiente para hacerlos retroceder, la furia de la juventud hija del proletariado es masiva y combativa, tanto que incluso el jefe de policía de Paris ha tenido que reconocer que “está fuera de control”. La última semana Francia ha vivido una de las semanas más agitadas, con centenares de miles de jóvenes en las calles enfrentándose a la policía, llegando a tomar La Bastilla y ocupar edificios gubernamentales y liceos, quizás movilizaciones mucho mayores que las protestas estudiantiles de los 90’s o las últimas protestas del 2019 y 2023. Hasta el momento, según el Ministerio del Interior del Gobierno burgués más de 1000 institutos no están operando regularmente por las manifestaciones. Para el lunes 5 de octubre, un total de 413 centros educativos presentan bloqueos y protestas y hasta el momento hay más de 5000 personas detenidas desde el inicio de las manifestaciones, de las que aproximadamente un 85 % son menores. ¡Movilización masiva a las estaciones de policía hasta que todos sean libertados!  ¡Liberación inmediata y desprocesamiento de todos los manifestantes arrestados por la policía, anulación de toda acusación y multa que se haya impuesto! ¡Justicia proletaria para los heridos durante las protestas! ¡Abajo la policía asesina de Macron!

El Estado burgués en crisis

Las protestas estudiantiles irrumpen en un momento de colapso sin precedentes de la autoridad estatal francesa. Emmanuel Macron, tras nueve años de gobierno, representa un régimen profundamente deslegitimado e incapaz de reproducirse: las elecciones anticipadas de junio de 2024, producto de su propio debilitamiento electoral, han generado un bloqueo legislativo total que paraliza el funcionamiento normal del aparato estatal burgués.

La situación alcanza proporciones críticas: el Primer Ministro Lecornu, autoproclamado «el más débil de la historia reciente», no puede ni aprobar presupuestos parlamentarios. Esta no es una debilidad accidental, sino estructural: la crisis del capitalismo francés lo atraviesa. Con un aumento de los costes de endeudamiento, un déficit del 5,4% del PIB y una deuda pública en niveles no vistos desde 1940, revelan la imposibilidad del régimen de mantener su hegemonía mediante el consenso tradicional.

La debilidad del Estado burgués elimina la posibilidad de las concesiones reformistas que históricamente han desmovilizado las luchas de masas. Un Estado burgués financieramente quebrado, como síntoma de la actual crisis del capitalismo mundial, no puede comprar paz social mediante reformas materiales. Lecornu no tiene nada que ofrecer, como señala el análisis de la prensa burguesa.

Pero esta misma debilidad convierte la represión abierta en la única alternativa estatal. Sin capacidad de negociación y concesiones, el régimen puede verse impulsado hacia medidas más autoritarias para imponer su orden. En 1968, De Gaulle pudo negociar desde una posición de relativa fortaleza económica, en 2026, el Estado francés carece incluso de ese margen.

De mayo del 68 a las protestas estudiantiles de 2026: las protestas estudiantiles dan el primer paso hacia la revolución proletaria en Francia.

Las protestas estudiantiles en Francia no son movimientos estériles, sino detonantes legítimos de luchas de masas que trascienden las aulas y liceos para alcanzar al proletariado industrial. Desde 1968 hasta 2026, la chispa juvenil ha demostrado capacidad de movilizar millones de trabajadores, revelando la fragilidad del régimen burgués. Sin embargo, sistemáticamente las direcciones reformistas han transformado este potencial revolucionario en falsas victorias mediante concesiones o políticas traidoras como las del “Frente Popular” que preservan la dominación capitalista.

En mayo de 1968, el movimiento universitario irradió hacia el conjunto de la sociedad, fusionándose con millones de obrero en las calles de todo el país. Fue un momento que genuinamente transaccionaba a una situación revolucionaria, donde la clase trabajadora francesa puso en jaque al Estado burgués. Pero como Trotsky advertía en “A dónde va Francia” en 1936, la tragedia reside en que la ausencia de una verdadera dirección revolucionaria permitió que los aparatos reformistas, burocracia de las centrales sindicales y los Partidos “Socialistas” y Stalinistas, canalizaran la energía insurreccional hacia mesas de negociación y hacia la política del “Frente Popular” con la burguesía. Las concesiones salariales desmovilizaron a las masas sin transformar las bases materiales del capitalismo francés, demostrando que la derrota no fue del movimiento, sino de su dirección traidora.

Este patrón de sabotaje reformista se reiteró en numerosas ocasiones: 1986 (la movilización estudiantil derrotó a Chirac, pero la reforma educativa burguesa persistió bajo otro nombre), 1995 (movimientos masivos contra Juppé canalizados hacia cambios cosméticos), 2006 (el CPE fue retirado pero la precarización laboral avanzó), 2018 (protestas bajo Macron con concesiones superficiales que permitieron al régimen avanzar intacto en su proyecto de precarización educativa y laboral).

En 2026, las protestas estudiantiles francesas nuevamente poseen capacidad de conectar con el proletariado y la pequeña burguesía explotada y de hecho ya lo están haciendo, ya que a la protesta se han unido los campesinos franceses y diversos sindicatos. Incluso la CGT junto a la CFDT está convocando el 5 de noviembre a una huelga nacional, denunciando el deterioro de las condiciones económicas de los trabajadores y pensionistas. «Carburantes, alimentos, alquileres, gas, electricidad… todo sube excepto los salarios y las pensiones. Nuestro país está al borde de la recesión»[1].¡Ninguna confianza en el apoyo a la huelga por parte de las fuerzas del orden burgués, los bomberos y la policía, verdugos del proletariado!

El movimiento es genuinamente revolucionario en su potencial. La cuestión decisiva es construir una dirección revolucionaria que rompa con la lógica del frente popular para evitar las direcciones reformistas volverán a encauzar la insurgencia hacia la derrota disfrazada de victoria. Como mencionaba Trotsky en “A donde va Francia” “La situación en el país ha sido definida más arriba: tiene un carácter pre-revolucionario con el carácter no-revolucionario de la dirección del proletariado. Y puesto que la política del proletariado es el principal factor en el desarrollo de una situación revolucionaria, el carácter no-revolucionario de la dirección proletaria obstaculiza la transformación de la situación pre-revolucionaria en situación revolucionaria declarada y, de ese modo, contribuye a transformarla en situación contrarrevolucionaria.”

Un programa para triunfar

Desde el NRCI, sabemos que la única solución para la educación para la clase trabajadora y sus hijos es el socialismo mundial y la dictadura del proletariado. Sin embargo, es necesario plantear el camino para que la clase obrera juntos a los estudiantes y campesinos pobres pueda tomar el poder. Es momento ya que la dirigencia de las principales centrales sindicales abandone de una vez por todas su política de conciliación de clases y rompan con la burguesía y sus partidos llamando a todos los sectores del proletariado organizado a parar la producción y unirse a la lucha del movimiento estudiantil, creando comités de huelga y de fábrica.

Necesitamos construir organizaciones de amplia base que puedan vincular la lucha con todos los sectores del proletariado y el profesorado en huelga, canalizando nuestras demandas en un gran congreso de todos los explotados, con delegados rotativos y revocables en cualquier momento. ¡Votemos esta propuesta de plan de lucha con los mecanismos de la democracia obrera!

Formemos comités de autodefensa provistos de lo necesario para defendernos del ataque criminal de la policía del gobierno de Macron.

¡Ninguna confianza en los partidos reformistas de Juventudes Comunistas de La Francia Insumisa (LFI) del candidato presidencial Jean-Luc Mélenchon que llama a desmovilización y al pacifismo! ¡Ninguna confianza en los candidatos de la burguesía y en las direcciones reformistas y seudotrotskistas, como el NPA francés!

¡Abajo el gobierno de Macron y todos sus ministros! ¡Por un gobierno obrero junto a los estudiantes y agricultores pobres!

¡Por una nueva revolución francesa que conquiste todas nuestras demandas!

¡Por los Estados Unidos Socialistas de Europa!

¡Por la refundación de la Cuarta Internacional!

 

Notas

[1] https://www.20minutos.es/internacional/los-sindicatos-convocan-una-huelga-manifestaciones-francia-5-noviembre-contra-proyecto-presupuestos_7045147_0.html

NRCI