¡Fuera Trump de Venezuela!
Autor: Carlos Vargas
Venezuela ha sido azotada por dos terremotos consecutivos que han destruido centenares de nuevas y viejas edificaciones, dejando un saldo provisional de casi cinco mil muertos, y el triple de heridos, con centenares de edificios colapsados. Sin embargo, en lugar de devolver el dinero del petróleo que se robó, Trump ha declarado que los venezolanos deben estar bailando felices porque la economía está mejor gracias a su intervención militar, que dejó a la chavista Delci Rodríguez como encargada provisional del virreinato yanqui de Venezuela.
Así, no puede estar más claro que a las potencias imperialistas no les importa la vida de los millones de víctimas del terremoto, porque peores daños están ocasionando en Palestina, Irán y Medio Oriente, por su sed de petróleo. Evidentemente tampoco esto le interesa a la burguesía y burocracia bolivariana que sigue liberando mercenarios políticos al servicio de Trump, mientras le entrega sus recursos, así como está haciendo Cuba hoy, de la mano de la burguesía y burocracia castrista, rendida a los pies de EE. UU. Y es que del nacionalismo burgués y el estalinismo solo podemos esperar falsificaciones y traiciones a la causa del socialismo.
Aclaremos que no se trata aquí de un simple desastre “natural”, porque cuando las edificaciones son precarias y no cumplen con los requerimientos básicos de seguridad, el desastre es social, y tiene su origen en el actual sistema capitalista en su fase imperialista. Por ejemplo, un terremoto doble así en Japón no hubiera ocasionado la cantidad de edificios derrumbados ni el número dantesco de muertes. Pero a los países pobres y colonizados por EE. UU. les toca siempre la peor parte. Peor aún cuando después del terremoto aparecen otras dos parcas: el hambre y la enfermedad.
Por lo tanto, una de las medidas urgentes para paliar esta catástrofe es la expropiación sin pago y bajo control obrero de las instalaciones petroleras de las potencias imperialistas, empezando por la Chevron y ConocoPhillips, y también la confiscación de los bienes de la burguesía bolivariana colaboracionista. Hay que llamar a los sindicatos y organizaciones barriales de Caracas, La Guaira y todo el país, a movilizarse para tomar los supermercados, farmacias y tierras que la burguesía está usando hoy para enriquecerse con la tragedia, dándole su comisión al gobierno chavista cipayo de Delci Rodríguez.
Desde toda América Latina, EE. UU. y el mundo se deben organizar también movilizaciones obreras para enviar voluntarios y recursos en apoyo del proletariado venezolano y su lucha contra el gobierno bolivariano de Trump en Venezuela. Solo con la revolución socialista internacional se podrá salvar a las masas de las catástrofes que nos impone el capitalismo en su decadencia.