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¡ABAJO AL-ASSAD, PUTIN Y EL IMPERIALISMO!

Nuevas trampas de las potencias contra Siria…

Las grandes potencias encabezadas por Obama han sellado en Ginebra y Múnich nuevos acuerdos reaccionarios contra la revolución árabe en Siria bajo el pretexto de combatir al ISIS. Mientras su prensa mercenaria habla de alto al fuego y planes para la paz, lo cierto es que los bombardeos contra las milicias revolucionarias que resisten en distintos frentes han continuado”. Esto que escribimos meses atrás se vuelve a cumplir frente a un nuevo pacto firmado este último sábado entre EEUU y Rusia, una nueva promesa de “alto al fuego” para Siria, una nueva trampa contra la revolución.

En julio las masas revolucionarias de Alepo, la ciudad del norte baluarte de la resistencia, rompieron el cerco assadista y pasaron a la ofensiva contra el régimen burgués sirio sostenido por Rusia, Irán, China y las potencias imperialistas. Los generales contrarrevolucionarios del “Ejército Libre Sirio” y las facciones islámicas, no pudieron contener más la rebelión de las masas que fueron los verdaderos artífices de este triunfo táctico de la revolución árabe en Siria. La posterior intervención de Turquía se explica justamente por el terror de la burguesía al triunfo de la revolución sobre el pelele Al-Assad, de la mano de la lucha de la nación kurda por su liberación. La respuesta del imperialismo fue brutal como era de esperarse. Sin embargo, no ha podido doblegar a las masas insurrectas y por esta razón se han visto obligados a implementar una nueva promesa de alto al fuego que es una verdadera trampa. Horas después nada más del acuerdo del sábado, nuevos bombardeos fueron ejecutados arrancando las vidas de cientos de combatientes y civiles.

Los gobiernos burgueses de todo el mundo junto con sus lacayos sindicales han forjado una gran alianza contrarrevolucionaria contra Siria. La Francia del “socialista” Hollande tiene el cinismo de criticar la invasión yanqui de Medio Oriente como respuesta a los ataques islámicos del 11 de septiembre del 2001, pero se “olvida” que está bombardeando Siria bajo los mismos pretextos luego de invadir Malí en África el 2013. EEUU, Francia y sus aliados han unido esfuerzos porque saben que el triunfo de la revolución siria tendría un impacto inmediato sobre Medio Oriente y todo el mundo. Por eso Israel también está interviniendo, bajo el temor de una nueva intifada palestina. La burguesía pretende hacerle pagar a los trabajadores los costos de la crisis de su sistema caduco no solo en Siria sino en Ucrania imponiendo el fascismo, en Grecia con falsos socialistas, en América Latina con la farsa de los gobiernos bolivarianos. La clase obrera debe ganar todas estas batallas unida por encima de las fronteras.

Lo de Siria no es una “crisis humanitaria” ni una “asonada terrorista”, es una revolución masacrada por la burguesía y traicionada por el reformismo mundial. La izquierda está dividida entre los amigos y los críticos de Al-Assad pero todos están finalmente de acuerdo en sostenerlo para “aplastar al terrorismo islámico”. Han abandonado a los refugiados conciliando con la política hipócrita de sus gobiernos, han olvidado a los presos árabes tachándolos de “fanáticos religiosos”. Esta misma política reformista se aplica al interior de Siria impidiendo la ruptura de las milicias con la burguesía de “oposición”, boicoteando la conquista de un congreso independiente que sirva de base para un gobierno revolucionario de los trabajadores que acabe con la guerra y el hambre aplastando Al-Assad. La democracia capitalista no constituye salida alguna, solo expropiando a la burguesía bajo una federación de repúblicas árabes socialistas, podrán las masas alcanzar el pan y la paz.

La revolución árabe en Siria necesita una verdadera dirección bolchevique que no se invente fuerzas que no tiene y se construya en la crítica sistemática a todas las direcciones traidoras, no solo en el papel sino frente a las masas. Solo el trotskismo puede ofrecer esta dirección peleando por la refundación del partido mundial de proletariado, la Cuarta Internacional.

 

¡Viva la revolución siria!

¡Viva el internacionalismo proletario!

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