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Bolivia: ¡Abajo el gobierno golpista de Jeanine Añez!

El 10 de noviembre del año pasado, Evo Morales renunció a la presidencia de Bolivia y se refugió en México, por pedido expreso de la casta de oficiales de su Estado “plurinacional”, tras un motín policial y semanas de movilizaciones opuestas a su reelección. Estas movilizaciones reaccionarias y racistas encabezadas por el empresario cruceño Fernando Camacho produjeron la indignación de los explotados de Bolivia, que salieron a las calles a enfrentar estas acciones y al gobierno golpista de Jeanni Añez sostenido directamente por la embajada de EEUU.

Fernando Camacho subido a un carro policial en dirección a palacio de gobierno.

Desde entonces cada actor en este conflicto ha venido jugando su rol. El gobierno de Añez, apoyado por EEUU y sus lacayos de América Latina, ha venido reprimiendo brutalmente cada manifestación en su contra cobrándose la vida de decenas de trabajadores. Evo Morales, ahora desde Argentina, y apoyado por el imperialismo español[i], no ha hecho más que buscar la conciliación con los golpistas luego de su huida cobarde[ii], dejando a los dirigentes del MAS y de la COB la tarea de “pacificar” a las masas levantadas contra el golpe militar-policial pro-yanqui. Finalmente, las heroicas masas obreras y campesinas de Bolivia han venido combatiendo a las fuerzas represivas del Estado burgués, conquistando la expulsión de la policía en algunas ciudades como Cochabamba[iii].  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Policías golpistas huyendo de los manifestantes obreros.

Como nosotros ya habíamos advertido, un nuevo plan Cóndor se ha diseñado para América Latina[iv], no porque los gobiernos bolivarianos sean antiimperialistas, hoy ya suena muy estúpido afirmar eso, sino porque “la reacción política en toda la línea es rasgo característico del imperialismo[v], es decir, siempre el imperialismo buscará profundizar la explotación y la represión de las masas y nacionalidades oprimidas y para esto necesitará del gobierno más reaccionario posible. Las acciones ultra-reaccionarias de Añez y Camacho son prueba de esto, pero la huida de Evo demuestra también la cobardía de la burguesía nativa boliviana que prefiere mil veces servir al imperialismo antes que permitir el armamento de los trabajadores que garantizan sus ganancias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Declaración del reaccionario “Comité pro Santa Cruz” en apoyo de la policía.

Solo con el desarme de la casta de oficiales y la destrucción del Estado burgués boliviano será posible liquidar a las fuerzas reaccionarias de la Media Luna, expropiando sin pago y bajo control obrero toda la agroindustria de Santa Cruz y a las transnacionales de EEUU pero también de Francia, España y Alemania. Solo bajo la dictadura del proletariado con el apoyo de todos los explotados, será posible conquistar una verdadera Asamblea Constituyente que garantice todos los derechos de las nacionalidades oprimidas. Solo con la expropiación total de los grandes empresarios y latifundistas de Bolivia será posible empezar la construcción del verdadero socialismo que para triunfar deberá extenderse a toda América Latina y sobre todo a las potencias industrializadas.

Evo Morales y su general golpista Williams Kaliman.

Contra esta perspectiva revolucionaria e internacionalista se han rebelado las direcciones reformistas del proletariado de Bolivia y América Latina, que buscan separar las luchas de Ecuador, Chile y Bolivia de las luchas de Francia, Hong Kong e Irak. Los reformistas de Bolivia se han colocado hace tiempo a los pies de Evo Morales y la burguesía nativa que este representa; y ahora, frente a esta fenomenal crisis de su gobierno burgués de frente popular, no han hecho más que capitular de la forma más vergonzosa, impidiendo el armamento de las masas y su fraternización con los soldados rasos, invocando la paz contra el desarrollo de la guerra civil revolucionaria.

Así, mientras la vanguardia del Alto gritaba “ahora sí, guerra civil”, los reformistas miraban para otro lado, llamando a marchas pacíficas, y luego conciliando ya de forma abierta con el gobierno golpista de Añez. Esto lo vimos claro en estalinistas y socialdemócratas, pero también con grupos de falsos trotskistas. Por ejemplo, el POR mostró  su carácter abiertamente contrarrevolucionario al llamar a rechazar toda posible guerra civil bajo la excusa de que se trataría de un enfrentamiento entre partidos burgueses[vi]. Los morenistas de la LIT-CI, por su parte, sostienen que el golpe derribó un supuesto régimen “democrático” encabezado por Evo Morales y ahora la tarea sería luchar solo por “elecciones libres”, es decir, impulsar su famosa “revolución democrática” antes de luchar por el socialismo, nada menos que la vieja receta menchevique-estalinista de revolución por etapas[vii].

Contra esta política traidora del reformismo, los verdaderos revolucionarios debemos agitar en las masas la necesidad de continuar la lucha hasta el derrocamiento revolucionario del gobierno de Añez con total independencia política del partido de Evo Morales. Los trabajadores deben desarmar a la policía como en Cochabamba y poner en pie comités armados de autodefensa, estableciendo contacto con los soldados rasos y sus reivindicaciones. Deben avanzar en la autoorganización de comités de lucha y de asambleas obreras y campesinas hasta alcanzar una Asamblea Nacional Revolucionaria con delegados revocables por las bases.

Se debe pasar ya a la toma de empresas para ponerlas bajo control obrero. Se debe agitar la toma de tierras y transnacionales hasta la ruptura total con el imperialismo y sus deudas y tratados, nacionalizando sin pago y al 100% todos los recursos naturales de Bolivia. Contra la trampa de nuevas elecciones burguesas, los revolucionarios debemos agitar tácticamente la consigna de Asamblea Constituyente Revolucionaria que ningún gobierno burgués podrá realizar plenamente como creen los reformistas. Se deben exigir acciones de apoyo de todas las organizaciones obreras del continente y del mundo.

Solo así, avanzando en su consciencia y autoorganización, el proletariado creará las condiciones para la conquista del poder con el apoyo de todos los explotados, algo que no podrá suceder con las actuales direcciones de las masas y por esta razón, los revolucionarios de todo el mundo debemos impulsar la puesta en pie de un verdadero partido obrero revolucionario en Bolivia como parte de la lucha por la refundación de la Cuarta Internacional, el partido mundial de la revolución socialista.

¡POR UNA FEDERACIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS SOVIÉTICAS LATINOAMERICANAS!

[i] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50950552

[ii] https://www.clarin.com/mundo/evo-morales-unica-salida-crisis-bolivia-gran-reunion-nacional-_0_VEle0TMb.html

[iii] https://www.paginasiete.bo/seguridad/2020/1/6/sindicatos-corregidores-reemplazan-la-policia-en-casi-toda-cochabamba-242539.html

[iv] http://nrci.org/blog/2016/01/10/con-un-discurso-abiertamente-proyanqui-el-mud-triunfa-en-los-comicios-parlamentarios-elecciones-en-venezuela-la-crisis-politica-del-chavismo-2/

[v] https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/10-1916.htm

[vi]http://www.masas.nu/articulos%20para%20la%20portada/masas%202612%20para%20el%20indice/masas%202612.pdf

[vii] https://litci.org/es/menu/lit-ci-y-partidos/declaracion-de-la-lit-sobre-la-crisis-politica-en-bolivia/

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