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Declaración de Emergencia: ¡ABAJO LOS BOMBARDEOS DEL IMPERIALISMO YANQUI SOBRE SIRIA E IRAK!

Mientras la crisis del capitalismo se profundiza el imperialismo sigue sometiendo al mundo a su orgía militar de sangre. Después de masacrar Palestina e iniciar una nueva ofensiva área sobre Irak, ahora ha comenzado a bombardear directamente territorio sirio con el saldo de decenas de civiles muertos. El imperialismo francés comandado por el “socialista” Hollande, que viene de intervenir en Malí en el África, ahora se suma también a una nueva cruzada burguesa al servicio de sus intereses petroleros y contra-revolucionarios. Y es que el genocidio de Al Assad y sus armas químicas no ha bastado para terminar de liquidar la heroica resistencia del pueblo sirio y sus milicias revolucionarias como eslabón de la cadena de revoluciones del proletariado árabe iniciadas a fines del 2010.

A la trampa del Frente Popular y la “democracia” semi-colonial, le siguieron el genocidio de Al-Assad con millones de desplazados y luego los golpes sanguinarios de Al-Sisi en Egipto y de Haftar en Libia donde el proletariado también resiste. Luego de pactar con Putin y Hezbolá reforzar con armas y hombres las fuerzas reaccionarias de Al-Assad, el imperialismo ha conseguido dividir el frente revolucionario sirio entre las pandillas burguesas del Ejército Libre Sirio (ELS), los islámicos  “moderados”, Al-Nusra y el “Estado Islámico de Irak y el Levante” (ISIS), llevando a las milicias del pueblo a una lucha fratricida. Contra el proletariado europeo ha lanzado al fascismo que avanza en Grecia y se está haciendo del poder en Ucrania, mientras ata sus manos con el reformismo que los separa de sus hermanos de clase árabe. De esta forma el imperialismo parecía contener y terminar por liquidar la revolución proletaria para volver a estabilizar su dominio en Medio Oriente. Sin embargo, ha tenido que enfrentar el resurgimiento de la resistencia anti-imperialista del pueblo explotado de Irak que se ha levantado contra la ocupación yanqui y su gobierno de colaboración chiita, mientras que en Ucrania ha visto frenado sus planes por el levantamiento anti-fascista del proletariado del Este. El imperialismo vio entonces la necesidad de intervenir militarmente, sin embargo, antes era necesario aplastar al pueblo palestino que empezaba a reaccionar ante los nuevos combates en Medio Oriente. Esta es la principal razón para lanzar la operación Margen Protector, usando a su Estado sionista de ocupación. Frenado por la respuesta de la resistencia de las masas y por la solidaridad del proletariado mundial, el imperialismo ha pactado con la cobarde burguesía palestina una tregua que es tan frágil como las que antes ha firmado y que sin embargo le ha permitido, luego de destruir vidas y recursos en los territorios ocupados, pasar a la ofensiva primero sobre Irak y ahora sobre Siria. Del pantano iraquí donde se ha hundido, aún no ha logrado salir, la lucha anti-imperialista del proletariado norteamericano tomando los puertos de los que parte la muerte para Palestina y luchas como las de Ferguson se lo impiden, Obama ha enviado militares como asesores y no para combatir en el frente de batalla. “No los involucraré en una nueva guerra en tierra en Irak”, es lo que ha dicho, mientras que asesores como Ben Connable han señalado que equipando al ELS “corremos el riesgo de armar sin intención a algunas personas que pueden cambiar de opinión y hacer cosas que no queremos” (BBC, 22/09). Está claro que temen más deserciones en sus filas a favor de ISIS y Al-Nusra.

Sin embargo, su triunfo parcial sobre Palestina le ha dado la fuerza para intervenir nuevamente con bombardeos aéreos a gran escala. Su prensa a sueldo dice que es con el fin de aplastar el “terrorismo” de ISIS que ha tomado Mosul en Irak y avanza en Siria y Líbano. Esas historias no pueden convencer a la vanguardia consciente del proletariado que hace poco nada más ha visto como EEUU ha usado su Estado sionista para masacrar Gaza. ¿Dos o tres plumas mercenarias asesinadas por “fanáticos musulmanes”? ¿Y dónde quedan los millones de niños sacrificados en el altar del saqueo transnacional durante décadas de invasiones, bombardeos y hambrunas? La hipocresía imperialista no tiene rival. Su verdadero y único fin es aplastar la resistencia iraquí y la revolución árabe en Siria, como declaró Obama: “si tú amenazas a Estados Unidos, no encontrarás un terreno seguro en donde esconderte“. Al-Assad se ha visto impotente para detener el avance de ISIS que ve engrosadas sus filas con milicianos y jóvenes anti-imperialistas que va dejando prácticamente en el aire a la pro-yanqui casta de oficiales del ELS. Es por eso que ha saludado con entusiasmo la intervención del imperialismo yanqui con el que ha pactado servirle. Del ISIS no se puede esperar otra cosa que una dirección burguesa de la guerra que socava el espíritu revolucionario del proletariado, esclaviza a sus mujeres, aplasta sus intereses de clase y su lucha por el pan, la tierra y la libertad imponiendo la ley islámica del medievo, lo separa de los explotados kurdos y de otras confesiones, es decir, está llevando la resistencia revolucionaria contra Al-Assad a la derrota. En la medida que las direcciones pequeño-burguesas de las masas sigan subordinándolas a las burguesías locales y al imperialismo, la reacción triunfará y EEUU será el vencedor. Las masas de Siria deben reconquistar su unidad ligarse como un solo ejército a la resistencia iraquí y al pueblo palestino, llamar nuevamente al proletariado mundial, en primer lugar romper el cerco de las direcciones traidoras que impiden su unidad con los trabajadores de Europa, sus tareas inmediatas son la derrota del imperialismo y el derrocamiento de Al-Assad y el gobierno colaboracionista iraquí. La necesaria ruptura con la burguesía solo puede concluir victoriosamente con los obreros y oprimidos tomando con las armas el poder y expropiando a la burguesía imperialista y colaboracionista. Solo así los trabajadores vencimos y solo así podremos vencer.

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El imperialismo sería realmente impotente si no contara con la colaboración eficaz de la izquierda reformista asentada en la aristocracia obrera y clase media privilegiada. En Siria están demostrando hasta dónde puede llegar su cinismo pero también los límites de la montaña de mentiras y revisiones que venden a las masas. La izquierda estalinista y filo-estalinista ha venido diciendo que la revolución siria no es tal, sino una “operación terrestre” del imperialismo yanqui para derrocar al “anti-imperialista” Al-Assad. Sin embargo, ahora vemos que EEUU “por fin interviene” pero no para derrocar al dictador, sino para salvarlo del avance del ISIS y Al-Nusra fortalecido con las deserciones en el ELS. Por su parte, el gobierno de Al-Assad saludó la intervención declarando oficialmente que “está listo para cooperar con cualquier esfuerzo internacional contra los grupos yihadistas” (Público, 23/09) agregando que fue debidamente notificado por EEUU cuestión que el imperio niega pero que finalmente es irrelevante. Aquí es más que evidente que “podrían ser, por tanto, las tropas de Asad las que recuperen el control de las zonas abandonadas por los extremistas” (El Mundo, 23/09) como reconoce la prensa burguesa. La izquierda estalinista y filo-estalinista ya no tiene donde esconderse, se les cayó el verso por completo. Ya semanas antes nada más cuando fue anunciada la intervención, “marxistas” venezolanos mostraban su preocupación ante los irrefutables hechos que fulminan sus falsificaciones: “McCain, organizador de esos grupos terroristas, que estuvo incluso reunido en Siria furtivamente con los yihadistas, los mismos que conforman el EI, pidiendo que se ataquen en Siria parece un contrasentido. Pensar que Siria permitirá que la aviación norteamericana sobrevuele su espacio aéreo, no luce probable, es más lo que perdería que lo que puede ganar” (Aporrea, 08-09-14). No lo quería creer y sin embargo allí está Al-Assad ya sin discusión a los pies del imperialismo norteamericano como lo estuvo Gadafi por el que derramaron sus lágrimas.

Por otro lado, tenemos las corrientes reformistas que se identifican u orbitan alrededor de las tradiciones socialdemócratas y que han venido “apoyando” la revolución siria, pero en realidad sosteniendo la política de frente popular, de subordinación de las milicias obreras a la casta de oficiales del ELS enviada por los EEUU y compuesta por la escoria militar del régimen assadista. Hablaron de “primaveras de los pueblos” y de “revoluciones democráticas” pero allí los tienes siguiendo como mascota fiel la orientación política del imperialismo yanqui pidiéndole armas y guardando silencio sobre los miles de jóvenes que parten de Europa para luchar hasta la muerte en las filas de alguno de los frentes de batalla. La intervención militar también los desenmascara ya que EEUU no apunta contra Al-Assad como querían sino contra los miles de jóvenes explotados anti-imperialistas que han ido a parar en manos del ISIS en Siria y en Irak precisamente porque la izquierda mundial los ha abandonado a su suerte, sosteniendo a Al-Assad o al ELS. La crisis de dirección del proletariado continua y su expresión más deleznable es ver como organizaciones que se reclaman de Lenin y de Trotsky levantan el programa del Comintern o de la Internacional del puño y la flor. Así vemos solo para poner un ejemplo, a los seguidores grantistas de Alan Woods sosteniendo aún el cadáver de su programa contra-revolucionario a los pies de Al-Assad o a los desvergonzados morenistas de la LIT-CI boicoteando la solidaridad obrera internacional y más bien pidiéndole armas a Obama. Ahora guardan silencio ya se olvidaron de su consigna y es que sus ruegos fueron escuchados y el imperio efectivamente está enviando bombas a Siria pero para asesinar a centenares de milicianos y civiles inocentes. Para ellos la tarea inmediata ya no es el derrocamiento de Al-Assad sino aplastar a ISIS, “todos contra ISIS” parecen decir. Estos mismos agentes de la burguesía son los que sostienen el frente popular en el este de Ucrania o siguen levantando el mito del “Maidán revolucionario” separando al proletariado europeo de sus hermanos del mundo colonial y semi-colonial.

¡Abajo los bombardeos del imperialismo norteamericano sobre Irak y Siria! ¡Abajo la dictadura genocida de Bashar Al-Assad y sus mercenarios de Hezbolá! ¡Abajo el protectorado norteamericano en Irak! ¡Por la destrucción del Estado yanqui-sionista de Israel! ¡Hay que tomar y expropiar los pozos petroleros para financiar la resistencia anti-imperialista! ¡Huelga general revolucionaria en Irak, Siria y todo Medio Oriente! ¡Las milicias revolucionarias deben reconquistar su unidad! ¡Abajo la burguesía cipaya del ELS, ISIS y Al-Nusra! ¡Por comités obreros revolucionarios independientes para dirigir la guerra! ¡Las direcciones de las organizaciones obreras de Europa y EEUU deben romper con su política social-imperialista y organizar toda la ayuda y solidaridad para la resistencia! ¡Que vuelvan las movilizaciones contra la guerra en EEUU, hay que parar los puertos del imperialismo! ¡Libertad inmediata a todos los presos de la resistencia, de Palestina y del mundo entero por luchar contra la burguesía!

Núcleo por la Refundación de la Cuarta Internacional

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